Zacek continua con el relato de su origen a Zaboot:
Después de que la trágica invasión empieza. Los zuyua tratan de teletransportarse a la gigantesca Astronave Atlantis en medio de la invasión. Al mismo tiempo, Canilek y su consejero Aspier son atacados por los robots de Asura. En ese momento, entran en acción los poderosos transformables (también conocidos como los Guerreros Estelares): Unicornio, Acuarius, Titán y Estelaris, quienes heroicamente defienden al Emperador y al resto de la raza zuyua.
Nazul y Zacek logran llegar al Planeta de la Eternidad y encuentran el Santuario sagrado de la Montaña Merú, donde la Serpiente Kundalini reposa. Pero un guardia metnalita secuestra a Nazul, dejando a Zacek atrapado dentro del santuario. Una voz misteriosa convence al menor de los hijos de Canilek de cumplir su misión y tratar de despertar al místico ofidio. Zacek logra la hazaña de despertar a Kundalini y sobrevivir a la experiencia y recibe como regalo un objeto de poder: el Kalpé-Om. Al portar este cinturón de poder y al pronunciar un mantram especial, Zacek adquiere una ultrapoderosa armadura energética computarizada con la cual se convierte en Karmatrón: el Guerrero Kundalini más poderoso de esta dimensión.
Le cuenta también que el cobarde Aspier era el traidor que le había pasado información en secreto a Asura y asesinó a sangre fría al Emperador Canilek ante la presencia del único testigo de dicho asesinato: Jiva.
El relato termina en este episodio cuando inicia el éxodo de los zuyua.