Mientras tanto, en el Planeta Azul, Jiva y Robby son capturados por un grupo de cazadores terrícolas liderados por Ortok y son llevados a su aldea.
En Metnal, Asura se pone en contacto con el Amo de las Tinieblas en su santuario de la Zona de la Obscuridad. El Amo de las Tinieblas le dice al Emperador del Mal que sabe por qué ha venido en búsqueda de consejo y que es verdad que tiene gran poder, pero esto no es suficiente ya que debe influir en los seres más débiles y pasarlos del lado del mal. El Amo de las Tinieblas duplica el poder de Asura, le otorga nuevos ropajes y le ordena destruir al único obstáculo para el mal impere: Karmatrón.
Durante la batalla, los Transformables siguen teniendo problemas con Dúctilux. Olmec piensa que quizá una baja temperatura pueda afectarlo y Uller le dice que el hielo paralizará sus moléculas. Uller sale del Guerrero Estelar y utiliza sus rayos congelantes, logrando liberar a Rha, Magneto y Toltec. Acuarius ayuda a Uller usando sus descargas frigoríficas y juntos logran encerrar a la creatura en un bloque de hielo. Finalmente, Titán utiliza su cañón pulsar y destruye a Dúctilux.
Enled y Procum no pueden creer lo que está sucediendo y se dan cuenta que los Cazas Tao han destruido a todas las naves. Lart ordena a Crok, Bruz y Escila que ataquen al Destructor Metnalita y logran afectar su blindaje. Ante esta situación, Procum ordena la retirada.
Glaytork sigue peleando con Karmatrón y le lanza su boomerang megaiónico, pero nuestro héroe lo rechaza con facilidad. Karmatrón se lanza contra el Gladiador Cibernético y lo destruye con su Sable del Poder.
Más tarde, el ministro Tdashi le agradece su ayuda a Zacek, a los Transformables, a Uller y a los pilotos de los Cazas Tao. Bruz le responde que es su deber para ayudar a los seres que aman la paz, la verdad y la justicia en todo el universo. Zacek finaliza diciendo que saben que el Emperador del Mal volverá a atacar, pero que estarán preparados.