Asura adquiere un tamaño colosal gracias al poder obsequiado por el Amo de las Tinieblas y comienza a perseguir a Zacek. Convierte su puñal en una espada y entonces el príncipe zuyua se transforma en Karmatrón y se enfrentan de igual a igual.
Entonces, Titán le ordena Rha que se transforme para que puedan combinar sus poderes y utilizando su cañón pulsar, logra destruir a Aguijón.
Continúa la batalla entre las fuerzas energéticas más poderosas del universo. Zacek logra desarmar a Asura, pero éste utiliza su energía negativa para torturar a al príncipe zuyua.
En ese momento, Shilbalam, Lis-Ek, Jiva y Robby llegan a Naacal abordo de Toltec. Todos ven con angustia que el Emperador del Mal está venciendo a Karmatrón. Nuestro héroe comienza a debilitarse, el Kalpé empieza a brillar y necesita ir a recargarse a Merú. Asura aprovecha y con su espada logra hacerle gran daño a la armadura energética. Shilbalam no puede creer lo que ven sus ojos: El Emperador del Mal está a punto de eliminar a Karmatrón.
En un momento de desesperación, Lis-Ek corre donde se encuentran ambos contendientes y le pide a Zacek que reaccione. Le dice que lo ama con toda su alma y estas palabras llegan a lo más profundo del Karmatrón. El amor, verdadero poder del Universo, inunda de energía a nuestro héroe y con una descarga logra convertir en cenizas a Asura.
Todos festejan la victoria de Karmatrón y de pronto, aparece Katnatek para pedirle que lleve las cenizas de Asura hacia la Nube de Oort para hacerle honores, ya que a pesar que fue su adversario, también fue un Guerrero Kundalini.