En el fragor de la batalla, Zacek percibe que el monstruo es un androide, ya que contiene componentes orgánicos en su estructura. Unicornio lo golpea con su maza sin éxito, ya que rebota en Centauro y éste lo contraataca con los rayos que salen de sus ojos. Además, vuelve a utilizar su cola para golpear a Acuarius. Rha se transforma en pirámide y Titán se conecta con él para usar su cañón pulsar. Con esta acción, logran que Centauro se tambaleé.
Por otro lado, en Denebium, las cenizas de Asura abandonaron la urna y a velocidad del pensamiento llegaron a Metnal. Se dirigieron al Santuario Negro de la Zona de la Obscuridad donde se materializó el Amo de las Tinieblas. De pronto, aparece el Ente Negativo (el cual es el espíritu de Asura) y debido a que su esencia jamás partió de esta dimensión, ha llegado la hora de entrar en acción nuevamente. El Amo de las Tinieblas junta las cenizas y las arroja a la sombra negra haciendo que el Emperador del Mal regrese a la vida.